Amarin_Validation_of_Computerized_Systems

En la industria farmacéutica, la validación de sistemas informatizados es un requisito regulatorio, no una buena práctica opcional. Todo sistema con impacto en el entorno GxP — Good Manufacturing Practice, Good Laboratory Practice, Good Clinical Practice — debe cumplir con los estándares de calidad aplicables y estar debidamente documentado. Sin eso, las auditorías se complican, la integridad de los datos queda en riesgo y la trazabilidad de los procesos críticos pierde solidez.

El punto de partida de cualquier programa de validación de sistemas informatizados es el inventario. Sin un inventario completo y actualizado, es imposible saber qué sistemas requieren validación, cuáles están validados, cuáles necesitan revisión y cuáles pueden generar vulnerabilidades en una inspección regulatoria.

Este artículo describe el proceso estructurado para armar ese inventario, con los criterios de evaluación de impacto GxP y la categorización GAMP como ejes metodológicos.

¿Qué es un sistema informatizado con impacto GxP?

Un sistema informatizado se define como el conjunto que incluye hardware, software, componentes de red, funciones controladas, personal involucrado y documentación asociada.

Un sistema informatizado GxP es aquel sujeto a regulaciones de buenas prácticas — GMP, GLP, GDP u otras aplicables en la industria farmacéutica y de ciencias de la vida. La clave no es la naturaleza tecnológica del sistema, sino su nivel de involucramiento en actividades reguladas: fabricación, control de calidad, estudios clínicos, distribución.

El rango de sistemas que pueden tener impacto GxP es amplio: sistemas de gestión de calidad (QMS), sistemas de información de laboratorio (LIMS), sistemas de ejecución de manufactura (MES), sistemas de planificación de recursos (ERP), plataformas de gestión de datos clínicos, entre otros.

El inventario de sistemas informatizados: qué debe contener y para qué sirve

El inventario es el registro documentado que toda compañía regulada debe mantener sobre sus sistemas informatizados con impacto GxP. Su función es centralizar la información crítica de cada sistema en un formato que soporte la gestión eficiente, el cumplimiento regulatorio y la planificación del mantenimiento.

Un inventario bien construido incluye para cada sistema:

  • Estado de validación actual.
  • Responsable u owner del sistema.
  • Nivel de impacto GxP.
  • Versión en uso.
  • Proveedor o desarrollador.
  • Categoría GAMP asignada.

 

El objetivo no es documentar cada componente de hardware individualmente, sino gestionar la información a nivel de sistema, evitando duplicaciones y asegurando que la información esté al nivel de detalle apropiado para soportar auditorías y evaluaciones internas.

Proceso para preparar el inventario: seis pasos

Paso 1 — Identificación de sistemas informatizados

Relevar de manera exhaustiva los procesos y áreas de la compañía para identificar todos los sistemas informatizados en uso. Este mapeo debe cubrir todas las áreas con actividad regulada, incluyendo producción, control de calidad, gestión de calidad, almacenamiento, distribución y estudios clínicos.

Paso 2 — Evaluación del impacto GxP (Step A)

La evaluación de impacto GxP consiste en una primera valoración de riesgo para determinar si un sistema tiene impacto sobre la seguridad del paciente, la calidad del producto o la integridad de los datos. El siguiente cuestionario sirve como guía:

 

Pregunta

1

¿El Sistema Informatizado (SI) controla o monitorea directa o indirectamente la calidad del producto?

2

¿El SI afecta el registro del producto (por ej. Drug Master File, Dossier, etc.)?

3

¿El SI genera, administra, calcula o almacena datos relevantes para GxP cubiertos por regulaciones como 21 CFR Part 11, Annex 11 EU-GMP u otras? ¿Utiliza firmas electrónicas?

4

¿El SI indica materiales a utilizar (por ej. materias primas, materiales de envase, productos formulados, materiales para ensayos clínicos, etc.)?

5

¿Se utiliza para RECALL, trazabilidad de stock o historial de productos?

6

¿El SI mantiene información sobre stock, estado del producto, ubicación o fecha de vencimiento?

7

¿Se utilizan datos del SI para respaldar la liberación de productos?

8

¿Está relacionado con reconciliación, uso parcial de componentes o lotes divididos?

9

¿Está relacionado con el etiquetado o codificación de materiales, productos terminados o componentes de envase (por ej. etiquetas de identificación)?

10

¿El SI afecta o impacta la calidad del producto (pureza, potencia, esterilidad, eficacia)?

11

¿El SI se utiliza para gestionar datos de calificación del personal que trabaja en producción, almacenamiento (GMP) o control de calidad?

12

¿El SI supervisa o controla la distribución, almacenamiento o transporte de productos o sus condiciones ambientales?

13

¿El SI influye en el mantenimiento y calibración de equipos (gestión de órdenes, certificados, planificación de pruebas, límites, etc.)?

14

¿El SI genera, gestiona o almacena documentos como SOPs?

 

Si al menos una respuesta es SÍ, el sistema tiene impacto GxP. A partir de ahí se determina el nivel de impacto:

  • Alto: si el sistema tiene impacto directo sobre la calidad del producto, la seguridad del paciente o la integridad de los datos. Incluye sistemas que generan o controlan datos para liberación de productos, gestión de recalls, farmacovigilancia o eventos adversos.
  • Medio: si el sistema tiene impacto directo sobre regulaciones, pero no sobre calidad del producto, seguridad del paciente ni integridad de datos.
  • Bajo: si el sistema tiene un impacto indirecto sobre calidad del producto, seguridad del paciente o integridad de datos.

Paso 3 — Evaluación de complejidad del software: categorización GAMP (Step B)

La categorización GAMP clasifica los componentes de software y hardware según el riesgo que representan, que aumenta a medida que se avanza desde software estándar hacia software altamente personalizado. Las categorías principales son:

  • Categoría 1 — Software de infraestructura: sistemas operativos (Windows, MacOS, Linux), motores de base de datos (SQL, Oracle), lenguajes de programación, aplicaciones de escritorio (Excel, Word), antivirus.
  • Categoría 3 — Sistemas no configurados: software comercial off-the-shelf no configurable, o configurable pero usado en modo estándar sin parametrización específica. Incluye software de cálculo estadístico y sistemas de adquisición de datos no parametrizables.
  • Categoría 4 — Sistemas configurados: sistemas estándar con funcionalidades configurables adaptadas a los procesos del área usuaria. Incluye LIMS, MES, ERP y sistemas off-the-shelf ampliamente reconocidos en la industria. Un sistema Categoría 3 que en algún punto de su ciclo de vida es configurado debe reclasificarse como Categoría 4.
  • Categoría 5 — Sistemas personalizados: desarrollos a medida internos o externos, o sistemas estándar con desarrollos custom adicionales. Representan el mayor nivel de riesgo y requieren la documentación más exhaustiva.

Paso 4 — Evaluación general del impacto del sistema

La evaluación total combina el resultado del Step A (impacto GxP) y el Step B (complejidad GAMP) para determinar la clase de riesgo del sistema mediante una matriz de riesgo predefinida:

  • Clase 1: riesgo alto.
  • Clase 2: riesgo medio.
  • Clase 3: riesgo bajo.

 

El nivel de riesgo resultante determina la formalidad y el nivel de documentación requeridos en las etapas posteriores de validación.

Paso 5 — Documentación y gestión del inventario

Con la información recolectada, se construye el registro formal del inventario. La documentación debe seguir un formato estandarizado que incluya todas las secciones relevantes para cada sistema. Adicionalmente, es necesario establecer un calendario de revisión y actualización periódica: cualquier cambio en los sistemas o sus atributos debe reflejarse de manera oportuna en el inventario.

El uso de herramientas electrónicas de gestión facilita la actualización continua y el acceso durante auditorías.

Paso 6 — Comunicación y capacitación

El inventario pierde valor si el personal involucrado en la gestión de sistemas no comprende su importancia ni sabe cómo mantenerlo. La capacitación de todos los responsables es parte del proceso, no un paso opcional.

Conclusión

Un inventario de sistemas informatizados documentado y actualizado es la base operativa de cualquier programa de validación en entornos farmacéuticos regulados. Permite tener control efectivo sobre los sistemas que soportan los procesos de negocio, sostiene el cumplimiento regulatorio frente a inspecciones de FDA, EMA o ANVISA, y facilita la planificación estratégica del mantenimiento y las revisiones periódicas.

Implementar o revisar el inventario de sistemas informatizados no es una tarea puntual. Es un proceso continuo que requiere disciplina documental y actualización permanente para mantener su valor como herramienta de control y evidencia ante auditores.